Este fin de semana fuimos al Mall y dentro del mall había un trampolín del cual uno saltaba sujetado a unas ligas y te permitían saltar bien alto, agarrado y de pie, pero alto. Cuando lo vistes, dijiste enseguida que tu querías, nos sentamos a ver como dos niños saltaban primero y tu no les quitaste los ojos ni un solo instante.
Y luego vino tu turno. Nos sonreíste, te metiste dentro del trampolín sin ayuda alguna y solito, dejaste que te pusieran y amarraran como era debido y sin pensarlo dos veces empezaste a saltar. El señor que trabajaba ahí, te pregunto si querías saltar bien alto, tu dijiste que si, así que te lanzo bien alto, yo pensé que ibas a llorar, o gritar que te bajaran, pero no, a ti te gusto, sin miedo, sin temor, lo disfrutaste, nos enorgulleciste.
Muchas veces tienes una habilidad increíble para medir peligro, desde chico has sido así, no te da por tirarte a una piscina, o lanzarte al mar, o ir donde no se ve seguro, quizás por eso no estaba yo tan preocupada, tienes tres anos, pero he aprendido a confiar en ti.
Ayer fue uno de esos días, en que te vi grande, te vi fuerte, te vi valiente, y para mi suerte, te vi feliz.
Mari P